La alimentación macrobiótica, a debate esta tarde en el centro D'elikatuz

Diario Vasco (Ordizia)

11/05/06

Dentro de las actividades que ha organizado Goierriko Baratza para estos meses de mayo y junio, hoy, jueves, a las 7 de la tarde en el centro D'Elikatuz, como prólogo y presentación del curso de alimentación macrobiótica, que comienza este sábado, Lourdes Artacho y Estefani Seidenberger, madre e hija, responsables del mismo, ofrecerán una charla que han titulado ¿Qué es la macrobiótica?.

Lourdes Artacho lleva 16 años dedicada, íntegramente, al arte de la cocina macrobiótica. Se formó en la escuela de cocina macrobiótica 'Cuisine et Sante', de St. Gaudens (sur de Francia), centro dirigido por Ren Levy.

Residió en dicho centro siete años recibiendo el diploma de sexto Dan en Cocina Macrobiótica.

Posteriormente, durante 4 años impartió conferencias y dio clases en Italia, donde dirigió un restaurante macrobiótico.

A continuación, a lo largo de tres años organizó talleres de verano en la Costa Brava en colaboración con los ayuntamientos de la zona.

Hace tres años que enseña el arte de la cocina macrobiótica en el País Vasco. Forma cocineros profesionales, prepara caterings y da cursos de cocina infantil.

Su hija, Estefanie Seidenberger, pasó desde los 7 a los 15 años en el propio centro macrobiótico 'Cuisine et Sante', en el que llevó a cabo diferentes cursos.

Ha sido ayudante de cocina en restaurantes macrobióticos de Italia. Es el brazo derecho de su madre, Lourdes en los cursos que imparten por Italia, España y País Vasco. Actualmente, ejerce también como ayudante de cocina en el restaurante Makrobiotiko Elkartea, de Donostia.

La charla de esta tarde pretende explicar qué es la macrobiótica, y como expertas en la materia, explicar los beneficios de esta dieta.

La macrobiótica, indican, es una alimentación de base que trata de equilibrar todos los alimentos.

La macrobiótica se practica a partir de una disciplina que tiene como objetivo proporcionar los medios para liberarse de malos hábitos, vicios y condicionamientos alimentarios impuestos por una sociedad, que considera, altamente consumista.




Armonía con la naturaleza

Asimismo, de acuerdo con los fundamentos de este régimen, es necesario estar en armonía con la naturaleza, por lo que la elección de los alimentos debe realizarse en función de cada estación del año, clima y estado de salud.

La dieta macrobiótica se basa, principalmente, en la ingesta de cereales integrales, como arroz, cebada, maíz y trigo, los cuales se pueden comer hervidos, guisados, en sopa, tartas o croquetas.

Se trata de un régimen o dieta alimenticia que recomienda disminuir la ingesta de productos lácteos, los cuales deberán sustituirse por vegetales de hoja verde, ya que contienen gran cantidad de vitaminas A y C, calcio, potasio, ácido fólico y hierro, lo que evita la deficiencia de nutrientes, etc.

La dieta macrobiótica divide a los alimentos en dos tipos: alimentos ying: son aquellos que se deben consumir escasamente, pues su energía es debilitante: azúcar, miel, bebidas alcohólicas, frutas tropicales como el plátano, mango, kiwi, papaya, piña, sandía, ciruela, verduras como las papas, berenjena, tomate, ajo y remolacha, lácteos, pan blanco, embutidos, carne, huevos, almejas, vitamina C, especias, alimentos procesados, conservas, colorantes o ingredientes químicos. Y alimentos yang; los necesarios o imprescindibles, pues su energía es tonificante: cereales (trigo, centeno, maíz, cebada, mijo, avena), legumbres, algas marinas, ocasionalmente pescado, vitaminas A, B6, D, E y K, y vegetales cultivados sin pesticidas, en huertos caseros, lo cual, comentan, ha encontrado gran aceptación entre los rivales de la industria alimentaria. Otra de las características de esta alimentación es que a la hora de preparar la comida es muy importante elaborar los alimentos al vapor, así como cocinar con sal marina no yodada.

La charla servirá, a su vez, de prólogo del curso que va a tener lugar los próximos ocho sábados